En gastronomía, el ritmo del servicio lo define todo. Un pedido que tarda en salir, una cuenta que se demora o un error en el cierre de caja pueden afectar la experiencia del cliente y la operación del restaurante.
En Naranjo Bar, un bar de vinos ubicado en Buenos Aires, el equipo buscaba justamente lo contrario: que todo fluyera de manera natural en el salón.
Para lograrlo, incorporaron la Terminal Fudo, una herramienta que integra comandas, pagos y gestión del servicio en un solo dispositivo.
Naranjo es conocido por su propuesta de vinos y tapas, donde la experiencia gira alrededor del compartir. En un salón con mucho movimiento, los camareros necesitan resolver pedidos, consultar mesas y cobrar sin perder ritmo.
Según explica Nahuel, parte del equipo de Naranjo, uno de los principales cambios fue eliminar el uso de celulares durante el servicio y la Terminal Fudo resolvió ese problema.
“La terminal de Fudo dinamiza mucho el servicio, porque hace que no haya que usar los celulares para interactuar con la terminal de caja.”
Con la Terminal Fudo, el equipo puede realizar prácticamente todas las tareas del servicio desde el mismo lugar.
Entre las funciones que utilizan diariamente se encuentran:
Esto evita que los camareros tengan que desplazarse constantemente entre la mesa y la caja: “En un servicio que está muy cubierto, poder resolver todo sin alejarse de la mesa es un plus. Nos ahorra tiempo y nos hace estar más cerca de los clientes.”
En Naranjo, cada integrante del equipo trabaja con su propia terminal.
Esto permite que el servicio sea más ágil y que cada camarero tenga control sobre sus mesas.
“Cada camarero usa su propia terminal y la lleva encima constantemente. Es como antes cuando el camarero tenía una libretita para anotar el pedido. Hoy la libretita es la terminal.”
Además de comandar, el dispositivo permite revisar el estado de las mesas en cualquier momento y gestionar pagos directamente en el salón.
Uno de los beneficios más importantes que detectaron en Naranjo tiene que ver con la conciliación de pagos.
Cuando los sistemas de gestión y los medios de pago no están integrados, el cierre de caja suele implicar revisar comprobantes, sumar operaciones y verificar diferencias.
La Terminal Fudo simplifica ese proceso.
“Cuando uno trabaja con un medio de pago que no está integrado, después tiene que hacer un arqueo de caja y revisar todos los cierres de lote. Con la terminal de Fudo esos errores son prácticamente cero.”
Al estar integrado con el sistema, cada pago se registra automáticamente en el cierre final.
Para el equipo de Naranjo, uno de los puntos clave de Fudo es que está diseñado específicamente para restaurantes.
“Lo interesante es que no es solo una terminal de pago. Es un dispositivo donde podés comandar, cobrar y hacer todas las tareas que antes hacíamos con tablets o celulares.”
En un restaurante donde el servicio no se detiene, contar con herramientas que simplifiquen la operación es fundamental.
Y en Naranjo, la Terminal Fudo se convirtió en parte del día a día del salón.