17/01/2024Lectura: 11min

Merma y desperdicio en restaurantes: diferencias, ejemplos y cómo reducirlos

cáscaras de frutas y verduras
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La merma y el desperdicio representan pérdidas de ingredientes, pero no son lo mismo.

La merma es la reducción de peso o volumen aprovechable que se produce al limpiar, cortar, preparar o cocinar un ingrediente. Es una pérdida estructural que debe contemplarse al calcular el rendimiento y el costo de una receta.

El desperdicio, en cambio, es una pérdida evitable o reducible: productos que vencen, ingredientes que se deterioran, preparaciones realizadas por error o alimentos que deben descartarse por problemas de gestión.

Un relevamiento interno de Fudo permite dimensionar esta diferencia. Entre los restaurantes que configuran la merma de sus ingredientes, la pérdida promedio declarada es del 11,3%, con una mediana del 7%. En los movimientos de desperdicio, el 47,4% corresponde a productos vencidos.

En términos simples: la merma se anticipa e incorpora a la receta; el desperdicio se registra, se investiga y se intenta prevenir.

¿Cuál es la diferencia entre merma y desperdicio?

La diferencia principal está en el origen de la pérdida y en la forma de gestionarla.

Aspecto Merma Desperdicio
Qué representa Reducción del rendimiento de un ingrediente durante su procesamiento Pérdida no prevista de ingredientes o preparaciones
Cuándo ocurre Durante la limpieza, el corte, la cocción o la preparación Por vencimientos, deterioro, errores, roturas o mala planificación
Ejemplos Cáscaras, huesos, grasa retirada o evaporación Alimentos vencidos, platos preparados por error o productos mal conservados
Cómo se gestiona Se estima y se incorpora al costo de la receta Se registra como una baja de stock y se analiza su causa
¿Puede eliminarse? No siempre, aunque puede controlarse En buena medida puede prevenirse o reducirse


En algunos restaurantes, la palabra “merma” se utiliza de manera general para describir cualquier pérdida de inventario. Sin embargo, separar la pérdida natural del ingrediente de los descartes evitables permite obtener información mucho más útil.

Qué muestran los datos de Fudo

Un relevamiento de Fudo sobre configuraciones de ingredientes y movimientos de stock permite observar dos comportamientos diferentes.

La merma declarada alcanza un promedio del 11,3%

Los restaurantes que configuran la merma de sus ingredientes declaran una pérdida promedio del 11,3%. La mediana es del 7%.

Esto significa que, en promedio, estiman que aproximadamente una décima parte de la cantidad bruta de un ingrediente se pierde durante procesos como la limpieza, el corte o la cocción.

La diferencia entre el promedio y la mediana indica que existen ingredientes o configuraciones con porcentajes considerablemente más altos, capaces de elevar el promedio general.

Es importante interpretar correctamente este dato: el 11,3% es un valor declarado y configurado por los restaurantes, no una medición de la pérdida que efectivamente ocurrió. Refleja el rendimiento que cada negocio espera obtener de sus insumos.

El vencimiento es la principal causa identificable de desperdicio

En los movimientos de desperdicio registrados en Fudo, la distribución por motivo es la siguiente:

Motivo registrado Porcentaje
Vencimiento 47,4%
Otro o sin especificar 38,5%
Deterioro o mal estado 6,6%
Error humano 6,4%
Robo 1,1%


El vencimiento es, por una amplia diferencia, la principal causa identificable. Esto señala oportunidades concretas de mejora en la planificación de compras, la rotación del inventario y el almacenamiento.

Si se suman los vencimientos, el deterioro y los errores humanos, el 60,4% de los movimientos está relacionado con causas evitables de gestión.

El segundo motivo más frecuente es “Otro”, con un 38,5%. Esto también es relevante: cuando una pérdida se registra sin una causa precisa, resulta más difícil detectar patrones y determinar qué proceso debe corregirse.

El robo representa el 1,1% de los movimientos. Aunque debe contemplarse dentro de los controles, los datos muestran que las principales oportunidades de mejora están en procesos cotidianos como comprar, almacenar, rotar y manipular los alimentos.

Fuente: relevamiento interno de Fudo sobre configuraciones de merma y movimientos de desperdicio registrados por restaurantes usuarios.

¿Qué es la merma en un restaurante?

La merma es la diferencia entre la cantidad bruta de un ingrediente y la cantidad que puede utilizarse en una receta.

Puede producirse por:

  • Limpieza de frutas y verduras.
  • Retiro de cáscaras, semillas, huesos o grasa.
  • Corte y preparación de carnes o pescados.
  • Evaporación de líquidos.
  • Pérdida de peso durante la cocción.
  • Reducción del volumen durante un proceso de elaboración.

Por ejemplo, si después de limpiar y pelar un ingrediente queda disponible el 80% de su peso original, su merma es del 20%.

Esa pérdida no necesariamente indica un problema. Pero debe incorporarse al cálculo porque el restaurante paga por la cantidad bruta y solamente puede utilizar la cantidad neta.

¿Qué es el desperdicio en un restaurante?

El desperdicio es una pérdida accidental, evitable o no contemplada en el rendimiento normal del ingrediente.

Algunos ejemplos frecuentes son:

  • Ingredientes que vencen antes de utilizarse.
  • Productos que se deterioran por una mala conservación.
  • Preparaciones realizadas en mayor cantidad que la demanda.
  • Platos elaborados incorrectamente.
  • Pedidos duplicados o cancelados después de su preparación.
  • Derrames, caídas o roturas.
  • Porciones mayores a las definidas.
  • Alimentos que regresan en los platos.
  • Compras excesivas que no llegan a consumirse.

A diferencia de la merma esperada, el desperdicio suele revelar una oportunidad de mejora en las compras, el almacenamiento, la producción, la capacitación o el servicio.

pantalla de Fudo

Ejemplos de merma y desperdicio

Una misma materia prima puede generar ambos tipos de pérdida.

Carne

Quitar grasa, nervios o huesos antes de preparar una porción genera merma. Si la carne se deteriora por un problema de refrigeración, se convierte en desperdicio.

Frutas y verduras

Las cáscaras, semillas y partes no aprovechables forman parte de la merma. Si las verduras se compran en exceso y vencen antes de utilizarse, existe un desperdicio.

Salsas y preparaciones

La evaporación que reduce el peso de una salsa durante la cocción es una merma. Si esa salsa debe descartarse porque quedó fuera de refrigeración, es un desperdicio.

Platos terminados

La pérdida de peso esperada durante la cocción forma parte de la merma. Un plato elaborado por error, devuelto o producido de más representa un desperdicio.

¿Cómo se calcula el porcentaje de merma?

Para calcular la merma se debe conocer la cantidad bruta del ingrediente y la cantidad neta que queda disponible.

La fórmula es:

Porcentaje de merma = (cantidad bruta − cantidad neta) ÷ cantidad bruta × 100

Si después de procesar un ingrediente queda disponible el 80% de la cantidad original, la merma es del 20%.

Este porcentaje permite calcular cuánto ingrediente bruto se necesita para obtener la cantidad neta indicada en una receta.

También ayuda a conocer el costo real. El precio de compra debe distribuirse sobre la cantidad aprovechable, no sobre la cantidad original.

Costo de la unidad aprovechable = costo total de compra ÷ cantidad neta aprovechable

Si la merma no se contempla, el costo de la receta queda subestimado y el margen calculado puede ser mayor que el real.

¿Cómo se calcula el desperdicio?

El desperdicio puede medirse por cantidad o por valor económico.

Una fórmula posible es:

Porcentaje de desperdicio = cantidad desperdiciada ÷ cantidad comprada o producida × 100

También puede calcularse su impacto económico:

Costo del desperdicio = cantidad descartada × costo unitario

Para que la medición sea útil, es necesario utilizar siempre la misma unidad y registrar el motivo de cada baja.

No alcanza con saber cuánto se descartó. También se debe identificar cuánto correspondió a vencimientos, deterioro, errores de cocina, devoluciones o problemas de almacenamiento.

¿Por qué es importante medirlos por separado?

Registrar la merma y el desperdicio como si fueran una misma pérdida dificulta encontrar sus causas.

Separarlos permite:

  • Calcular el costo real de las recetas.
  • Definir precios con información más precisa.
  • Comparar el consumo teórico con el inventario físico.
  • Detectar ingredientes con un rendimiento menor al esperado.
  • Identificar compras excesivas.
  • Corregir problemas de almacenamiento.
  • Reducir errores de producción.
  • Evaluar el tamaño de las porciones.
  • Encontrar platos que generan demasiados sobrantes.
  • Proteger el margen de rentabilidad.

El control también ayuda a entender por qué el inventario registrado no coincide con las existencias reales. Por eso debe complementarse con un proceso periódico de control de stock.

Cómo controlar la merma

La merma no siempre puede eliminarse, pero sí puede medirse y mantenerse dentro de parámetros razonables.

Estandarizar las recetas

Cada receta debería indicar las cantidades necesarias, el rendimiento esperado y el tamaño de la porción. De esta manera, todo el equipo trabaja con el mismo criterio.

Medir el rendimiento de los ingredientes

No todos los proveedores, cortes o formatos ofrecen el mismo rendimiento. Comparar la cantidad bruta con la cantidad aprovechable ayuda a evaluar el costo real de cada compra.

Capacitar al equipo

Una técnica de corte incorrecta puede aumentar la pérdida de materia prima. La capacitación y el uso de utensilios adecuados ayudan a mantener la merma dentro del nivel esperado.

Revisar proveedores y presentaciones

Un ingrediente más barato puede resultar más costoso si ofrece un rendimiento significativamente menor. Las decisiones de compra deben considerar tanto el precio como la cantidad aprovechable.

Incorporar la merma al costo de la receta

El costo debe calcularse sobre la cantidad utilizable del ingrediente. Este análisis también puede orientar decisiones para mejorar la rentabilidad del menú.

Cómo reducir el desperdicio

Los datos de Fudo muestran que la primera prioridad debería ser evitar los vencimientos.

Mejorar la rotación del inventario

Los productos deben estar identificados y ordenados según su fecha de vencimiento. Los ingredientes con vencimiento más próximo deberían utilizarse primero.

Planificar las compras

Las compras deben responder al consumo real, la rotación de cada producto y la demanda prevista. Comprar más por un descuento no genera un ahorro si parte del producto termina descartándose.

Producir en tandas

Preparar cantidades más pequeñas y reponerlas durante el servicio puede reducir los sobrantes, especialmente cuando la demanda es difícil de anticipar.

Controlar la conservación

Las temperaturas, los recipientes, el etiquetado y los tiempos de almacenamiento deben revisarse para evitar productos deteriorados o en mal estado.

Estandarizar las porciones

Las balanzas, cucharones, recipientes y fichas técnicas ayudan a mantener porciones consistentes y reducir diferencias entre lo previsto y lo servido.

Registrar el motivo correcto

Utilizar siempre una categoría genérica impide comprender el problema. El relevamiento de Fudo muestra que el 38,5% de los movimientos fue registrado como “Otro”.

Definir motivos claros permite saber si el desperdicio surge de las compras, el almacenamiento, la cocina, la atención o la seguridad.

Revisar los datos periódicamente

Los desperdicios deberían registrarse cuando ocurren y analizarse de manera periódica. Así es posible detectar ingredientes, horarios, platos o procesos que concentran las pérdidas.

Cómo gestionar la merma y el desperdicio con Fudo

En Fudo es posible configurar el porcentaje de merma esperado para cada ingrediente. Al asociar el ingrediente con una receta, el sistema puede contemplar la cantidad bruta necesaria y calcular su costo con mayor precisión.

La explicación completa está disponible en la guía de gestión de mermas y en la documentación sobre recetas de productos e ingredientes.

Los desperdicios no planificados pueden registrarse como movimientos de stock, indicando la cantidad, el motivo y un comentario. Al hacerlo, Fudo descuenta la cantidad correspondiente del inventario y conserva el movimiento para su posterior análisis.

El procedimiento se encuentra detallado en la guía para registrar el desperdicio de un producto o ingrediente.

De esta manera, el restaurante puede distinguir entre la pérdida prevista en el rendimiento de una receta y los descartes que requieren una corrección operativa.

Preguntas frecuentes sobre merma y desperdicio

¿La merma es lo mismo que el desperdicio?

No. La merma es una reducción asociada con el procesamiento normal de un ingrediente. El desperdicio es una pérdida no planificada, como un vencimiento, una rotura o una preparación realizada por error.

Algunos restaurantes utilizan “merma” como un término general para todas las pérdidas. Para analizarlas correctamente, conviene clasificarlas según su origen.

¿Cuál es un porcentaje de merma aceptable?

No existe un porcentaje único para todos los restaurantes. Depende del ingrediente, su calidad, el proveedor, la técnica de preparación y el plato.

En el relevamiento de Fudo, la merma promedio declarada es del 11,3% y la mediana del 7%. Estos valores sirven como referencia general, pero no como objetivo para todos los ingredientes.

El parámetro más útil es el rendimiento estándar de cada insumo dentro del propio restaurante.

¿La merma puede eliminarse por completo?

No siempre. Algunos ingredientes pierden peso o volumen inevitablemente durante su procesamiento. El objetivo es conocer esa pérdida, incorporarla al costo y evitar que supere el nivel esperado.

¿Qué causa la mayor cantidad de desperdicio?

Según los movimientos analizados por Fudo, el vencimiento es la principal causa identificable y representa el 47,4% del total.

¿Qué diferencia hay entre merma y “scrap”?

“Scrap” es un término utilizado principalmente en procesos industriales para describir descartes o residuos de producción. En gastronomía, según su origen, puede asemejarse a una merma de procesamiento o a un desperdicio.

¿Con qué frecuencia deben revisarse las pérdidas?

Los desperdicios deberían registrarse cuando ocurren. Sus causas pueden revisarse periódicamente y complementarse con conteos físicos de inventario.

Conclusión

La merma es una pérdida estructural asociada con el rendimiento de los ingredientes. Debe estimarse e incorporarse al costo de las recetas.

El desperdicio es una pérdida evitable o reducible que debe registrarse y analizarse. Los datos de Fudo muestran que los vencimientos representan casi la mitad de los movimientos y constituyen la principal oportunidad identificable de mejora.

Medir ambos conceptos por separado permite calcular costos más precisos, mantener un inventario confiable y detectar problemas en las compras, el almacenamiento y la producción. El objetivo no es solamente descartar menos alimentos, sino tomar mejores decisiones y proteger la rentabilidad del restaurante.

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